Guía para mamás — qué hacer cuando tu hijo entra en crisis
Tu hijo no lo hace a propósito. Es su sistema nervioso haciendo lo único que puede en ese momento.
Vos sos el regulador externo de tu hijo. Si te desestabilizás, la crisis se amplifica. Si mantenés la calma, su sistema nervioso recibe la señal de que puede calmarse también.
Los abrazos liberan ansiedad del cuerpo. Abrazar de frente le muestra que tu intención es calmarlo, no sujetarlo.
Si el abrazo no alcanza, retiralo del entorno para que pueda autorregularse. No es un castigo — es una herramienta. La diferencia está en cómo lo comunicás.
No toda reacción intensa es una crisis. Saber si es crisis o berrinche cambia completamente lo que necesita de vos.
Prepararte antes de la próxima crisis es la acción de mayor impacto a largo plazo. Modificar el entorno reduce frecuencia e intensidad.
No necesitás saberlo todo.
Necesitás saber por dónde empezar.
Y ya empezaste.